Elegir un roll up parece sencillo hasta que aparecen las dudas: ¿85 o 100 cm de ancho?, ¿la impresión mide exactamente lo mismo que la estructura?, ¿qué parte del diseño queda oculta? En este artículo reúno las medidas más habituales en cartelería, sus usos y las claves técnicas para preparar un archivo que llegue a imprenta sin sorpresas.
La medida adecuada depende del espacio y de la distancia de lectura
- 85 × 200 cm es el formato estándar más práctico para recepciones, tiendas y espacios reducidos.
- 100 × 200 cm ofrece un equilibrio muy bueno entre visibilidad, estabilidad y transporte.
- También existen anchos de 120, 150 y hasta 200 cm para ferias y fondos de mayor impacto.
- La superficie impresa puede ser algo más alta que la zona visible porque incluye material reservado para el mecanismo inferior.
- Antes de diseñar conviene solicitar la plantilla exacta del fabricante, ya que las tolerancias cambian según el modelo.
Medidas de roll up más habituales en cartelería
En España, los formatos más comunes mantienen una altura cercana a los 200 cm y varían sobre todo en anchura. El modelo de 85 × 200 cm suele considerarse la opción estándar porque cabe en casi cualquier recepción, pasillo comercial o stand pequeño.
| Formato aproximado | Uso recomendado | Ventaja principal |
|---|---|---|
| 85 × 200 cm | Recepciones, tiendas y congresos | Compacto y fácil de transportar |
| 100 × 200 cm | Ferias, presentaciones y puntos de venta | Buen equilibrio entre presencia y movilidad |
| 120 × 200 cm | Stands y espacios comerciales amplios | Mayor superficie para imágenes y mensajes |
| 150 × 200 cm | Escenarios, showrooms y grandes expositores | Impacto visual superior |
| 200 × 200 cm | Fondos de marca y zonas de gran tránsito | Alta visibilidad a distancia |
Algunos proveedores ofrecen además versiones estrechas de 60 u 80 cm, aunque no siempre tienen la misma estabilidad ni la misma presencia visual. Desde mi punto de vista, el formato de 85 cm es el punto de partida más seguro cuando todavía no se conoce bien el espacio disponible.
Cómo elegir el ancho sin quedarse corto ni ocupar demasiado
La anchura debe decidirse según la distancia desde la que se leerá el mensaje. Para una recepción donde el público estará a uno o dos metros, 85 × 200 cm puede ser suficiente. En una feria, donde el visitante circula entre varios expositores, normalmente funciona mejor un ancho de 100 o 120 cm.
El formato de 85 cm
Es una elección muy cómoda para campañas puntuales, promociones en comercios y señalización corporativa. Permite incluir un logotipo, una fotografía y un mensaje principal sin saturar la composición, siempre que se renuncie a llenar cada centímetro con información.
El formato de 100 o 120 cm
Estos anchos ofrecen más margen para trabajar con fotografías grandes, gráficos y llamadas a la acción. El de 100 cm suele ser mi recomendación para congresos y ferias porque sigue siendo manejable, mientras que el de 120 cm empieza a pedir una ubicación más estable y un transporte algo menos cómodo.
Los formatos de 150 cm o más
Son útiles cuando el expositor debe competir visualmente con otros elementos del espacio o funcionar como fondo de marca. No los elegiría para un pasillo estrecho, porque su anchura puede dificultar la circulación y hacer que el soporte parezca desproporcionado.
La altura visible no siempre coincide con la altura de impresión
Cuando un proveedor indica una medida de 85 × 200 cm, normalmente se refiere al formato comercial del expositor. Sin embargo, la zona que se ve puede ser ligeramente inferior, y el archivo de impresión puede necesitar unos centímetros adicionales para fijarse dentro de la base retráctil.
En muchos modelos se trabaja con una altura de impresión cercana a 205 cm, aunque la parte inferior queda oculta al enrollarse. No existe una cifra universal para todos los sistemas, así que no conviene preparar un documento genérico y enviarlo directamente a producción.
La regla práctica que utilizo es sencilla. Primero solicito la plantilla del modelo concreto y después compruebo tres zonas:
- Zona visible, donde deben quedar el logotipo, los textos y la información esencial.
- Zona de seguridad, que mantiene los elementos importantes alejados de los bordes.
- Zona de enganche, que puede quedar oculta dentro de la base.
La zona inferior oculta no es un lugar adecuado para colocar un teléfono, una dirección web o una oferta. Si el mecanismo enrolla más material del previsto, el mensaje puede quedar cortado y el error solo se descubre al montar el expositor.
Cómo preparar el diseño para cualquier medida de roll up
El tamaño del lienzo debe corresponder al formato que haya confirmado la imprenta. Para un roll up de 85 cm de ancho, el documento puede ser de aproximadamente 85 × 205 cm, pero la cifra exacta depende de la plantilla y del sistema de fijación.
Trabajo siempre con una composición vertical muy clara. La marca ocupa la parte superior, el mensaje principal queda en la zona central y la información secundaria se sitúa debajo, dejando el área inferior libre de elementos críticos.
Texto, imágenes y resolución
Los textos deben poder leerse a varios metros. Para conseguirlo, prefiero una tipografía limpia, contrastes fuertes y pocas frases. Una imagen de baja resolución puede parecer correcta en pantalla, pero perder definición al ampliarse a 200 cm de alto.
Como referencia de producción, las imágenes deberían tener una resolución suficiente para el tamaño final y los textos tendrían que entregarse preferiblemente convertidos a curvas o con las fuentes correctamente incrustadas. También conviene revisar el archivo en CMYK, porque algunos colores brillantes de pantalla cambian al imprimirse.
Lee también: Ideas de stand para ferias - Atrae y convierte visitantes
Sangrado y margen de seguridad
La mayoría de imprentas solicita un sangrado de alrededor de 3 mm cuando el fondo llega hasta el borde. Además, recomiendo mantener logotipos y textos importantes a varios centímetros de los límites, especialmente en los laterales y en la parte inferior.
Un fondo que continúa hasta el borde disimula mejor pequeñas tolerancias de corte. En cambio, una línea fina o un marco pegado al extremo puede revelar cualquier desviación mínima durante el montaje.
Qué formato elegir según el lugar de instalación
El mejor tamaño no es el más grande, sino el que permite leer el mensaje sin bloquear el espacio. Para tomar la decisión, valoro el ancho disponible, la distancia de lectura, la duración de la campaña y la frecuencia con la que habrá que transportar el soporte.
| Situación | Formato aconsejable | Recomendación práctica |
|---|---|---|
| Recepción o mostrador | 85 × 200 cm | Diseño simple con marca y mensaje breve |
| Feria o congreso | 100 × 200 cm | Priorizar una imagen potente y una llamada a la acción |
| Stand amplio | 120 × 200 cm | Usar gráficos grandes y menos texto |
| Escaparate o showroom | 120 o 150 × 200 cm | Comprobar que no tape productos ni zonas de paso |
| Fondo visual de marca | 150 o 200 × 200 cm | Confirmar estabilidad y condiciones del espacio |
En interiores, casi cualquier ancho puede funcionar si la base queda bien apoyada. Para exterior tendría más cuidado, porque un roll up convencional no está pensado para viento, lluvia o exposición prolongada al sol. En esas condiciones suele ser más sensato utilizar una estructura específica para exterior.
Errores que encarecen o arruinan el resultado
El error más habitual es diseñar antes de elegir el soporte. Dos expositores con el mismo ancho nominal pueden necesitar archivos distintos por la forma de la base, el sistema de fijación o el margen inferior. Pedir la plantilla al principio evita rehacer el trabajo y pagar una reimpresión.
- Confundir la medida total con la zona visible. La base y el mecanismo ocupan espacio.
- Colocar información importante demasiado abajo. Puede quedar oculta al enrollarse.
- Usar demasiado texto. Un roll up se lee de pie y, normalmente, durante pocos segundos.
- Ignorar la estabilidad. Los formatos anchos necesitan una base adecuada y una superficie nivelada.
- No revisar el color. Un azul o un rojo corporativo pueden variar entre pantalla, prueba e impresión.
También veo a menudo diseños pensados como si fueran un cartel para leer de cerca. Un roll up funciona mejor cuando comunica una idea principal en tres segundos. Si el visitante necesita detenerse demasiado, probablemente haya demasiada información o falte una jerarquía visual clara.
La decisión final depende más del mensaje que del tamaño
Para la mayoría de usos profesionales, empezaría con 85 × 200 cm si el espacio es reducido y con 100 × 200 cm si se busca una presencia más visible en ferias o congresos. Los formatos de 120 cm en adelante tienen sentido cuando el entorno permite mantener distancia y el diseño aprovecha realmente la superficie adicional.
Antes de enviar el archivo, confirmaría por escrito el ancho, la altura de impresión, la zona visible, el sangrado y la parte inferior que quedará oculta. Esa comprobación ocupa pocos minutos y marca una diferencia enorme entre un expositor simplemente correcto y una pieza de cartelería limpia, legible y preparada para reutilizarse.